El humor: Ingrediente indispensable en nuestra relación de pareja

 

De manera natural nos sentimos atraídos a personas agradables, de “sangre liviana” que a través del sentido del humor buscan gozar más la vida.  De ahí que el humor juegue un papel muy importante en el enamoramiento.  Pero más que ser la causa de enamorarnos, el que exista el buen humor con nuestras parejas es un efecto de la conexión emocional entre ambos.

John Gottman, experto en terapia de pareja, afirma que si existe una sintonía emocional con el otro, el humor surge de manera espontánea.  Provocando pequeños momentos de conexión, se irán creando situaciones que lleven al humor.  Y buscando el humor, ayudaremos a mantener funcionando sanamente nuestra relación.   Bien dicen que las parejas que ríen juntas, permanecen juntas.  He aquí algunas razones para valorar el humor en nuestra vida de pareja:

El humor ayuda a solucionar problemas. No hay mejor antídoto para una situación tensa que una buena carcajada.  El humor funciona como estrategia para deshacer nudos que con jaloneos sólo se harían más apretados.

El humor promueve la empatía. El humor es reparador:  Comienza por reírnos de nosotros mismos, vernos con más compasión, aceptarnos y por tanto aceptar mejor al otro; disculpar fallas y derribar muros; crear lazos y acercarnos.

El humor nos hace humanos.  Aristóteles fue el primero en afirmar que la risa es lo que nos distingue de los animales y la relacionaba con la bondad y la amabilidad.   Agregaba además que la capacidad de reír requiere inteligencia, pues el empleo del ingenio y las metáforas nos hacen ver las cosas distintas de lo que son y nos lleva a conocer mejor las experiencias que vamos viviendo.

El humor implica inteligencia emocional. Si sabemos cambiar el enfoque y ver un problema con perspectivas creativas, podremos adaptarnos y manejar las situaciones difíciles para que sean más llevaderas tanto para nosotros como para nuestras parejas.

El humor es saludable.  Desde Galeno, se considera la risa como terapéutica. Al reír liberamos endorfinas en nuestro cerebro, las cuales dan sensación de bienestar y ayudan con el manejo del dolor; la risa disminuye los niveles de cortisol (estrés), favorece la oxigenación, regula el ritmo cardiaco, entre otras muchas ventajas para la salud.  Se ha encontrado incluso, que las personas que tienen una relación de pareja estable, viven más. 

El humor manifiesta confianza.  El bromear con nuestra pareja indica que nos sentimos lo suficientemente cómodos para expresar comentarios chuscos o políticamente incorrectos, así como burlarnos de los problemas o eventos fuera de nuestro control, en un ambiente seguro y sin ser juzgados.

El humor colabora a crear una identidad.  Una manifestación de la conexión con nuestras parejas es el tener chistes privados que sólo nosotros entendemos y recordamos con una simple mirada.  Esto alimenta un lenguaje propio y único de la relación que ayuda a construir una identidad.

El humor puede cultivarse. La simple disposición a pasarla bien hace que disfrutemos más cualquier momento y entre más provoquemos situaciones simpáticas, más tenderán a repetirse.  El simple recuerdo nos hará sonreír y mejorar nuestro estado de ánimo.

El humor efectivo es respetuoso. Hay que tener cuidado, pues el humor también se puede utilizar como una manera de agredir. Los chistes sarcásticos o de humor negro que llevan implícita una carga de devaluación o humillación crean el efecto contrario a la conexión.  Para que el humor tenga un efecto positivo, siempre deberá ser constructivo.

Así, la calidad del humor en nuestra relación es uno de los termómetros de la conexión emocional.  Acercándonos al otro podremos disfrutar más plenamente este reparador lenguaje. Recordemos que finalmente las relaciones de pareja están hechas para gozarlas y salpicar de ese gozo a los demás.

 

Publicado en la revista BCM Woman No. 47 Julio/Agosto 2018.

 

 

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